Retrospectiva: The Curse of Monkey Island

 


Tras el éxito de los Monkey Island 1 y 2, una duología increíble de novelas gráficas, lo lógico sería pensar que habría una tercera parte, ¿verdad? ¡Pues habéis acertado! Porque llegaría en 1997 a los PCs de todo el mundo ‘’The Curse of Monkey Island’’, tercera aventura protagonizada por el grandioso pirata y ganador de lanzamiento de escupitajos, Guybrush Threepwood. Pero… parece todo demasiado bonito, ¿no? Tras ese final que tuvo la duología y Ron Gilbert queriendo centrarse en otros proyectos, ¿cómo siguió la saga adelante? ¿Estuvo a la altura? ¿Y cómo sería el precedente a otros dos juegos sin Ron Gilbert como capitán de este navío? ¡Hora de embarcarse y averiguarlo!

 

Como siempre, empecemos por el apartado técnico y como se mantiene a la idea de hoy. ‘’The Curse of Monkey Island’’ sería el último videojuego de LucasArts en utilizar el sistema SCUMM para hacer funcionar esta aventura piratesca. Su uso queda un poco oxidado si lo intentamos jugar a día de hoy pero no debería presentar ningún inconveniente. La versión de Steam se juega estupendísimamente. Si tenemos en cuanto que no recibió el trato de edición especial como la duología, son grandes noticias. Y antes de dejar este apartado a un lado, es importante destacar que este fue el primer Monkey Island que salió para CD-ROM. Recordad esto cuando os hable del gameplay.

 


Y hablando de gameplay, ¿dónde se sitúa? ¿No había quedado cerrado tras esa épica pelea de Guybrush y el malvado LeChuck en un especial ‘’juego’’ del ratón y el gato? No sé de qué me habláis. Nuestra historia empieza con Guybrush en mitad del océano montado en un coche de choque con varios globos de helio y en el horizonte, una pelea naval entre LeChuck y el amorcito de Guybrush, Elaine. Tras meter nuestras narices en esa pelea y sacar un hermoso anillo de ello, se lo damos a Elaine… sin darnos cuenta de que está maldito y convierte a la valiente pirata en una estatua de oro. Y ese será nuestro objetivo a lo largo del juego: encontrar la forma de romper la maldición de Elaine, viajando por varias islas y enfrentando varios peligros.

 


Lo primero y más importante es hablar de la animación pues ‘’The Curse of Monkey Island’’ toma un giro de diseño completamente distinto en base a las mejoras gráficas de la época. El estilo recordará a los clásicos dibujos animados de los 90, teniendo su espíritu. Pero quizás si vienes de las ediciones especiales, encuentres de forma lógica una simpleza en los diseños que quizás desentone incluso con la versión original, como es el caso de Stan. Pero si tienes cariño por este estilo de animación, te puede agradar en gran manera. Al final para gustos, animaciones.

 

Volviendo al tema de la historia y gameplay, moveremos a Guybrush a lo largo de varias islas con el clásico sistema ‘’Point and Click’’ que es marca de la saga. Como juego de este género, cumple satisfactoriamente para lo que debe servir. Es fácil acceder al inventario y el menú de interacciones está simplificado y es más entendible. Al final sentí una sensación de que salía todo mecánico a la hora de interactuar con el juego y es algo que, por desgracia, no todos los juegos de la saga van a cumplir. Pero éste es bastante aceptable y se deja guiar bien.

 


Otro apartado interesante para comentar es a la hora de interactuar con otros personajes. Antes de hablar de ellos, hablemos en la cantidad de diálogo que te pueden soltar: mucha. Aprovechando la capacidad extensa que tenía el CD-ROM, el equipo desarrollado de LucasArts decidió añadir mucho más diálogo a los personajes a la hora de contarte historia sobre ellos o el lugar donde estabas. Esto podía notarse como algo interesante o algo pesado. Dependiendo también de cada uno, pero para mí estuvo bien en algunas partes y un poco tosco en otras. Algo natural en este tipo de decisiones.

Como últimos añadidos en el tema gameplay, hablemos de los puzles y las mecánicas. Quizás es aquí donde tenga que ponerme un poco más crítico porque si algo se nota es que algunos puzzles empiezan a buscar más la dificultad rebuscada más que la laboriosa. Un par de puzzles, como el del pantano, requieren de una combinación de objetos que quizás no sea la más práctica. Y es un problema con este estilo de puzzles: ¿por qué usar un globo de helio atado a un bambú y hacer un sistema mariposa extraño para romper algo cuando puedo tirarle cualquier otra cosa? ¿Por qué aplicar todo tipo de cosas raras a un cerrojo cuando emplear un cincel? Este problema no se hallaba en los primeros monkey island de manera tan visible como en este juego y esto quizás echa un poco hacia atrás ciertos términos de jugabilidad. Pero, por suerte, no afecta a la mayoría del juego. Y, eh, ¡vuelven las geniales peleas de insultos durante un divertidísimo episodio! Así que oye, la experiencia en general puede ser tosca pero no agobiante.


Y hasta ahí el tema gameplay, ¡hablemos de la historia y personajes! En mi opinión la parte que destaca tanto para bien como para rebuscado. En primer lugar, hablemos de lo positivo: algunas de las localizaciones y personajes introducidos en esta tercera entrega son de las mejores de la serie. Para empezar, está nuestro gran ‘’compinche’’ Murray, la calavera. No nos olvidemos de nuestra tripulación durante este viaje a la que tendremos que reclutar entre conciertos de banjo (mi parte favorita del juego) o tirando troncos. Más adelante conoceremos a gente interesante como al último de los Sopabuena, el regreso de los caníbales o los malvados traficantes de Isla Blood. Todos ellos aportan un ambiente propio de este juego que no se siente en absoluto reciclado de juegos anteriores. Es más, si volvemos a hablar de la tripulación de Guybrush, prefiero esta mil veces más que la original. Al menos estos le dejan de lado por cosas lógicas.

Y las localizaciones, aunque no tan variadas como en ‘’LeChuck’s Revenge’’ sí que tienen un encanto piratesco muy especial. Desde el pintoresco Puerto Pollo hasta Isla Skull, la travesía puede hacerse hasta placentera.

Sin embargo, la parte tosca nos lleva al último acto del juego en el que, tras liberar a Elaine de la maldición, somos apresados por LeChuck y su tripulación y llevados a Monkey Island. No entraré a detalles por si estás leyendo esto, no has jugado y tienes interés de jugar pero vayamos al grano: ‘’The Curse of Monkey Island’’ intenta crear una nueva línea temporal en la que poder continuar la historia a raíz del final del anterior juego. Eso nos lleva a un retcon curioso, un montón de texto y cosas que quizás se nos hagan extrañas. Para finalizar con una curiosa y graciosa sátira a Disney (que ahora Disney posee) en un par de puzzles curiosos a su manera. Tristemente, debo decir que es el final que menos me ha gustado de los Monkey Island que he terminado a pesar de ser un final bonito. Pero toda esa información quizás podría haber sido introducida de forma diferente. Eso sí, el puzzle final era un buen homenaje a la saga agradable a la vista.

 


‘’The Curse of Monkey Island’’ quizás es el que lo tenía más duro como parte de la saga. Tenía que tomar el relevo de la genial duología que quedaba atrás y asentar el terreno para las dos futuras entregas. En mi valoración, el juego merece mucho la pena jugarlo. Tiene un encanto muy especial y cómodo que al final sales con él pues satisfecho de haber jugado una buena historia de piratas. ¿Y qué decir? ¡Este juego nos vino completamente en castellano! Así que fue una gozada disfrutarlo en ese idioma, cosa que se puede seguir haciendo. Por eso mismo, no perdáis la ocasión si podéis. ¡Embarcaos para acabar con la maldición de Monkey Island!

Y preparaos, porque igual luego hay que fugarse de ella y… Ay, dios mío, no será fácil.

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