Review: Smiling Friends. Sonreír es más fácil que nunca.
Smiling Friends ha sido creada y dirigida por dos figuras conocidos en el visual mundo de Youtube: Zach Hadel y Michael Cusack. Alguna vez habrás oído hablar, seguramente, de sus animaciones varias en la web y como su exagerada y divertida animación ha llamado la atención de muchos espectadores durante la década de los 2010s. Sus puntos de vista y forma de contar historias con un trasfondo humorístico se ven amenizado por su intención de entretenerte y que salgas con una sonrisa en el rostro. O al menos, es lo que noto con Smiling Friends. Dentro de su exagerada y característica animación, acompañado de sutiles referencias, mensajes y referencias, buscan hacer lo mismo que los protagonistas de esta animación: hacerte sonreír.
Durante los 8 episodios que dura la primera temporada, acompañamos a los trabajadores de una empresa llamada Smiling Friends, que se dedican a hacer sonreír a aquel que lo necesite. Concretamente, seguiremos de cerca a los trabajadores que normalmente hacen el trabajo de calle: Pim y Charlie. Estos dos personajes se complementan perfectamente, siendo Pim una criaturilla risueña, inocente y dispuesta a dar el 100% y Charlie, otra criatura de carácter cínico y relajado, pero con buen corazón. Ellos, junto a su peculiar jefe, el escrupuloso Alan y el divertido Glep, forman un elenco de personajes variado en personalidad y humor que funciona muy bien entre ellos, reforzándose a lo largo de la temporada.
Y los episodios en sí, sin entrar en detalle, son también todos de buena calidad y bastante entretenidos. La variedad de clientes está a la par con la variedad de temas y temáticas que tocan los Smiling Friends a lo largo de los episodios, desde una celebridad en declive hasta una princesa de un reino mágico. Su corta duración, pero correcto pacing hará que hayas sentido que los 10 minutos que dura cada episodio han sido unos ratillos agradables.
Como añadido, algo que me ha sorprendido es los cameos de diferentes figuras muy características de las redes. No quiero desvelar ninguna, pero algunas de ellas, en versión original, os van a sorprender muy para bien. A mí lo han hecho, desde luego.
Smiling Friends
sale últimamente a las conversaciones como la serie que ‘’desafía al panorama
actual’’, que ‘’es diferente y lo necesitado frente a la ola de negatividad’’.
Bueno… Sí que se ha sentido como una serie diferente a las actuales pero la
serie en sí no busca diferenciarse, ni mucho menos. Temas importantes como el
sentido de la vida, el declive de los medios de entretenimiento y el cinismo
son tratados en sus episodios. Pero al mismo tiempo, y lo que hace genial a Smiling Friends, es su propósito
principal de hacerte sonreír. La cadena formada a base de buen humor,
desarrollo agradable y armonía entre estos puntos es lo que hace de esta serie
un buen rato. Usan estos temas como añadido para que la experiencia de tu
entretenimiento sea mejor y es lo que hace para mí que Smiling Friends sea una serie tan especial. Simplemente me ha
recobrado las ganas de un inocente deseo de seguir viendo, no por las ganas de
ver como continúa, sino por las ganas que tengo de reírme con más puntos
cómicos geniales y personajes entrañables y definidos.
Los Smiling Friends
te garantizan sonreír al final de su visionado en los alrededor de 80 minutos
del contenido disponible. Y yo los secundo, recomiendo y animo a todos a darle
una oportunidad a la serie.
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